Al siguiente día, de la celebraciones, de aquella gran final de football, después de una noche sin dormir la cuidad parece, descansar y todo vuelve a una cotidianidad.
Don Tomassino, se levanta como todo los días, como no hay diferencia entre un día a otro, la típica platica breve pero concisa con su fámula, o vista de otro modo, quien lo escucha, acompaña en su soledad en aquella casona abandonada.
-Buenos días Don Tomassino, ¿como amaneció?
-Bien bien gracias por preguntar, ¿usted si pudo dormir?
-Que le digo Señor, ayer por la noche parecía esto un carnaval de primavera, mucha fiesta por ese partido, malvados todos aquellos que no dejan conciliar el sueño ajeno.
-Hay Jacinta, la vida se vive una vez, ay que disfrutar hasta de lo mas simple.
- Pues si Señor, pero resulta que mi equipo, no paso a la final y no creo que deba celebrar el triunfo de otro equipo.
-Jaja Jacinta, por eso tu mal humor, ahora entiendo, algún día tu equipo sera campeón y te veré como loca desquiciante de felicidad y yo con una cara de perro sarnoso.
-Ha señor que cosas dice usted, a veces parece que hablo con un chiquillo de quince años y no todo un señor ya con toda un vida hecha.
-Ahora tu me ofendes recordándome que estoy viejo, pues mira que yo seré viejo, pero mas joven en el alma.
Terminada la platica matutina, el viejo Tomassino empieza ese camino, que lo ha visto por años pasar, llega aquel puesto de periódicos, donde un día antes vivió lo que hace mucho no lo había hecho, y saludando a su amigo Antonio con singular alegría,
-Hola Antonio, ¿como le fue en la celebridad?
el vendedor de periódico acabando de atender un cliente y aun acomodando su mercancía, señalando el periódico local.
-Vea usted Don Tomassi, vea que chulada de noticia,-el encabezado del diario era Gran Final Digno Campeón De Mil Honores-
-Ya veo, ahora te comprare dos periódicos, uno para guardar la memoria, el otro para hacer enojar a una señora,-cabe mencionar que dicha señora era si no mas que Jacinta-
-Como usted lo ordene Don Tomassi- dando así dos periódicos a su mejor cliente.-
Don Tomassino, se queda recargado en el poste de luz, leyendo la crónica de aquel partido, al tiempo que su amigo Antonio, sigue vendiendo la nota del día a todo aquel que va por tenerlo como menciona Don Tomassino para guardad la memoria, en ello dos jóvenes, de algunos doce años se acercan hablar con Antonio con un lenguaje coloquial.
-Que onda Don Toño como vio el partido- dice uno de ellos un poco mas alto que el otro-
-Si lo vio Don Toño nuestro equipo es el mero mero, el mas grande, el mas chido- dice el otro joven el mas bajo en estatura con una gorra del equipo campeón.
-mire Don mi gorra del equipo campeón como la mirolea eh.
Antonio acomodando ya las ultimas revistas en su humilde local
-Claro muchachos el equipo es el mas grande y si vi el partido, estuvo cargado de emociones
yo lo vi aquí con Don Tomassi. -haciendo una seña con la cabeza señalando a Don Tomassi recargado leyendo el diario-
Los jóvenes como es habitual no se inividen, mas cargado con alegría y aun euforia del partido, invitan de forma poco formal a Tomassi a tomar parte de su charla.
-Bien así debe ser, todos apoyando al equipo, ¿señor usted como vio el partido?--diciendo al viejo Tomassino--
-Muy bueno, realmente desbordante de pasión--contesta Tomassino con alegría, sin despegarse de su lectura--
Ahora Don Tomassino era participe de una charla, usual pero para el era diferente, porque acaba de romper la monotonía de hablar con gente de su edad en aquella coféteria, ahora esta charlando con muchachos muy jóvenes. Pero Don Tomassi haría una pregunta que pronto combaría en todo su monotonía.
-Jovenzuelos,¿les gustaría jugar una partido de fútbol con un viejo como Antonio y un señor con juventud acumulada como yo?
Obvio a esta pregunta los jóvenes se rieron de una forma chusca, a lo cual Tomassi le dio fin.
-Oh ¿sera que ustedes que son jóvenes les da miedo perder, contra sus antepasados en un partido de fútbol?
Mauricio el muchacho mas alto le contesta entre risas al viejo.
-Claro que no, eligan cancha les daremos ventaja.
Alfredo el otro chico el mas bajito, un poco mas gordito, el de la gorra agrega.
-Claro claro es mas solo porque el señor Tomassino me cae bien le prestare mi gorra de la suerte.
Los jóvenes estas entusiastas con todo el hecho de jugar un partido con dos señores, ya mayores pero unidos por una misma pasión, pero pronto se darían cuenta que no hay balón con que jugar, el parque esta a unas cuantas cuadras del lugar.
-Pero con que vamos jugar-dice Alfredo.
contestas Mauricio -Huy es el problema el balón lo perdimos ayer entre la bulla y en el parque no podremos jugar porque están los malandrines esos que usan el parque como sucursal de drogas-
Alfredo en un todo de preocupación, casi llegando a la desilusión, rascándose la cabeza.
-No pues ya no jugamos, será hasta otro día y todo por esos que se juntan ahí, esa bandita de malandrínes- hace mueca con sus labios de desaprobación-
Don Tomassino no se desanima al contrario todo aquello le llena de un pensamiento,una memoria le viene a su mente, una idea surge y se deja llevar por el momento.
-Muchachos juguemos entonces a mi estilo.
Los jóvenes se miran entre si con cara de interrogación y un tanto sorprendidos-
-¿Su estilo? -dicen ambos al tiempo-
-Si con una lata de aluminio, no vayamos al parque juguemos aquí, total no pasan autos, solo pintamos con un gis la portería.
Los jóvenes se entusiasman con la idea de Don Tomassi, pa pronto es tarde, la cancha esta dibujada un poco desalineada, pareciendo carretera con mas curvas. tomando dos piedras de por ahí para marca los arcos imaginarios de la portería. Y así empieza lo que seria un partido, donde tres generaciones juegan Don Tomassino, señor de la tercera edad, Antonio de edad media no rebasando los cuarenta años, Alfredo y Mauricio colegiales de doce años.
El partido es un juego de diversión, renombrando nombres de sus jugares favoritos, aun viviendo el recuerdo del campeonato obtenido, a los jóvenes les llaman a comer, se despiden de Toño y Tomassi, ahora así le dicen de cariño y confianza, Antonio vuelve a su puesto, Tomassino retorna a su hogar. Y así un partido de tres generaciones con olor añejo se termina.
Los días pasan los jóvenes, ahora saludan a Don Tomassino, con confianza, se ven ya del diario en aquella esquina, donde se conocieron, pero una tarde entre charla y charla surgió lo que seria el comienzo de toda una aventura.
Alfredo el mas alegre, el mas pasional, comenta en un todo muy acelerado de la juventud.
-Tomassi,¿ usted sabe bailar? mire que yo estoy metido en un broncón de aquellos.
-Por supuesto que se bailar pero ¿cual es tu problema?
-Mire la verdad se acerca el fin de año escolar y--mira hacia el suelo con timidez en voz baja dice--Quiero invitar a una compañera de la escuela al baile pero me da pena.
-Jaja ah a eso se debe la pregunta, lo primero que debes hacer es invitarla, después preocuparte por no pisarla- contesta en un tono simpático Tomassi-
Mauricio que no se queda tan atrás de la charla dice.
-Yo Tomassi ya tengo pareja para el baile, pero tampoco se bailar, pero no me preocupo por que solo es música de ahora, y solo se trata de moverse como loquillo.
-Loquillo ya estas ahora solo falta moverte-contesta Alfredo soltando una carcajada.
Don Tomassino recuerda su primer baile y decide ayudar a sus dos nuevos amigos.
-Vengan esta tarde a mi casa yo les ayudare a sentirse todo unos bailadores expertos.
La hora de la cita llego, los dos muchachos puntuales, aquellas puertas se abrieron por primera vez después de tanto tiempo a personas ajenas, que no fueran Don Tomassino y Jacinta.
Los jóvenes entran a la casona, bien cuidada por Jacinta, todo rincón limpio sin polvo alguno, los niños se admiran de la casa tan grande, Jacinta los pasa a la sala de música, donde ya Don Tomassi los esta esperando.
-Hola chicuelos pensé que me dejarían aquí como una flor, mas plantado que un árbol.
Los jóvenes se sueltan a reír por aquella chispa de Don Tomassi.
-Bien jóvenes llego la hora de la lección, y a falta de damas ustedes harán el papel de mujer y hombre.
Alfredo el mas interesado en aprender menciona que lleva un disco de la musica moderna.
-Tomassi aquí le traigo un disco con la música de hoy.
-No Alfre-ya estando en confianza los nombre se acortan-
-Como veras yo tengo una selecta colección de discos y con ellos aprendemos a bailar.
Mauricio ya entusiasmado por aprender
-Bueno Tomassi usted digamos que hacer, porque solo tenemos una semana de ensaño.
Tomassi toma un disco de su época, un vals romantíco, lo coloca en su toca disco, así empieza a sonar muy leve, muy suave una melodía.
-Bien chicos el tiempo apremia y aun tenemos que ver como Alfre invitara a su Julieta
Alfredo se siente tímido, Mauricio le da un palmadazo en su hombro de animo.
-Bueno muchachos esta musica es vieja, lenta, despacio pero es lo que se baila en una fiesta, y es lo mas romantíco para bailar con una mujer.
Así empiezan, las clases Don Tomassino, señala los pasos, da ordenes y le oye decir.
-Mira a los ojos, los ojos de la mujer son la ventana del alma.
-No muestres tímides. Se seguro de ti, despacio, delicado pero con seguridad,
-Deben llevar a la dama, cortejar, mírala a los ojos, susurrarle al oído hoy te vez linda como la luz de la estrella, así brilla tu esplendor.
Al finalizar, la ardua sección de baile, Don Tomassino, les invita a tomar un refresco a sus jóvenes amigos, así sentados, podrán platicar mas.
-Alfredo decirme como es la señorita que te gusta.
Alfredo da un suspiro, se recarga en la silla, da un sorbo a su bebida, rasguea la garganta
-Vera Tomassi es la chica mas linda del salón, es súper dulce, es muy buen amiga mía, pero no se si yo le guste como para ir conmigo al baile.
Mauricio solo toma su bebida de vez en vez se suelta una sonrisa.
-Entiendo Alfre la verdad si no te arriesgas no sabrás que hay en el corazón de tu dama, a todo esto muchos ustedes no me han dicho los nombres se sus princesas.
Mauricio es el primero en contestar.
-Mi cita se llama Paulina va en otro salón, pero nos vemos a diario es vecina mía
-Claudia es el nombre de la chica que me trae de un ala Tomassi- dice Alfredo con voz enamorada.
-Bien mis jóvenes amigos ya planearemos como invitar de una forma muy bonita a sus parejas, mas a ti Alfre.
Así es Don Tomassino, se le vino el recuerdo cuando era joven y se enamoro por primera vez de su amor verdadero, y toda las peripecias que tuvo que hacer para escuchar un si como respuesta, ¿cual sera el plan que tiene Don Tomassino en mente.?
Continuara...
Marth
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